“La cultura contribuye a abrir el mundo y cuando abres el mundo lo haces un lugar mejor”

0Nando Celia González GordilloComienzo la reseña de la entrevista que los alumnos del IES Luis Chamizo le han hecho al escritor Nando López con una de las frases que él enunció en una de sus respuestas porque si la cultura hace que el mundo sea un lugar mejor, el encuentro virtual que N. López ha mantenido con nuestros alumnos, responde a esa idea de la necesidad de cultura con mayúsculas que fue lo que el escritor nos transmitió.

Este curso 20-21 está siendo difícil y diferente. El tema sanitario ha tomado un protagonismo absoluto y los centros se mueven en medio de protocolos, ventilación, distancias y mascarillas. Pero si algo es la seña de identidad de nuestro centro es la necesidad de contagiar el gusto por la lectura a los alumnos. Llevamos varios años inmersos en proyectos que tienen que ver con nuestro amor a los libros y para este curso hemos programado actividades de lectura readaptadas a la realidad social en la que nos hallamos. Una de ellas ha sido el encuentro online con el escritor Nando López y la entrevista que un grupo de alumnos le ha realizado.

INFORME BIOGRÁFICO DEL ESCRITOR

1Nando Saúl Jiménez LópezNando López (1977) es novelista, dramaturgo y Doctor Cum Laude en Filología Hispánica. Ha sido profesor de Secundaria y Bachillerato en la enseñanza pública, aunque se encuentra en excedencia desde 2014 y, en la actualidad, se dedica exclusivamente a la escritura narrativa y teatral.

Ganador del Premio Gran Angular 2020 con La versión de Eric (SM) y finalista al Premio Nadal 2010 con La edad de la ira (Booket Planeta), en su trayectoria narrativa destacan títulos como Hasta nunca, Peter Pan (Espasa), Cuando todo era fácil (Tres Hermanas Ediciones), El sonido de los cuerpos (Editorial Dos Bigotes), Las vidas que inventamos (Espasa) o La inmortalidad del cangrejo (Baile del sol). Además, ha participado en antologías de relatos como Lo que no se dice, Como tú o El cielo en movimiento, y es autor de títulos juveniles como Nadie nos oye, En las redes del miedo, El reino de las Tres Lunas y su continuación, El reino de los Tres Soles, o la novela transmedia Los nombres del fuego.

Como dramaturgo, ha estrenado sus obras dentro y fuera de España, en países como Costa Rica, Chile, Estados Unidos, Venezuela, México o Panamá. Entre sus títulos figuran Nunca pasa nada, #malditos16 (candidata al Premio Max 2018 a la Mejor Autoría Revelación), Los amores diversos, Cuando fuimos dos, De mutuo desacuerdo, Barro (coescrita con Guillem Clua), Federico hacia Lorca (coescrita con Irma Correa), Nunca pasa nada, Tour de force, Saltar sin red o La edad de la ira, basada libremente en su propia novela.

También es autor de piezas teatrales infantiles como La foto de los diez mil me gusta (Barco de Vapor) y de versiones libres de textos clásicos como Desengaños amorosos (estrenada en el XLI Festival Internacional de Teatro de Almagro y candidata al Premio Max 2020 a la Mejor Adaptación Teatral), Las harpías en Madrid (XXXIX Festival Internacional de Teatro de Almagro) o Juana Inés (XLII Festival Internacional de Teatro de Almagro), así como de adaptaciones como las de Tito Andrónico, de Shakespeare (65º Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida) o las de Yerma (2015), de Lorca (galardonada con el Premio Helen Hayes 2015 al Mejor Espectáculo Teatral), Don Juan Tenorio (2017), de José Zorrilla y La vida es sueño, de Calderón de la Barca, estas tres últimas estrenadas en el Gala Theatre de Washington.

«De las últimas generaciones de dramaturgos, Nando López es una de sus voces más sobresalientes» (ABC Cultural)

«Su literatura nos propone una inmersión despojada de tópicos» (Eldiario.es)

«Sus obras abordan muchos de los grandes problemas de nuestra sociedad» (Revista Leer).

ENTREVISTA

2NandoLas preguntas de la entrevista se agrupan en diferentes apartados: consultas sobre el oficio de escritor de Nando López, preguntas específicas sobre cada uno de los libros trabajados: La foto de los diez mil me gusta, En las redes del miedo y La versión de Eric y, por último, cuestiones que tienen que ver con la repercusión social de la Literatura.

P- ¿Por qué quisiste ser escritor? ¿Cómo se sabe que la escritura puede convertirse en una profesión?

R- Quise ser escritor porque es mi manera de comunicar aquello que siento y aquello que me importa y me preocupa. Y bueno, realmente, el hecho de que la escritura se haya convertido en una profesión es también el resultado del trabajo y del azar. He tenido la suerte de poder publicar mis textos y de que pueda llegar a mucha gente, en eso me siento muy afortunado, y ojalá me siga sucediendo.

P- ¿Ha habido algún libro de los que has escrito que desearías cambiar ya sea por su tema, por los personajes o, simplemente, porque no te gusta?

R- No, honestamente, no cambiaría nada, porque creo que todos los libros que he escrito forman parte de mí y de mi trayectoria y con todos he aprendido algo. Lógicamente hay libros que me gustan más que otros, pero, en cualquier caso, en todos he tratado de ser muy honesto con mi escritura y con los temas que abordo con lo cual no me arrepiento de nada de lo que he escrito, aunque lógicamente, me siento más cercano a mis últimos libros, como Hasta nunca Peter Pan o La versión de Eric, que a algunos de los primeros que quedan ya muy lejos en el tiempo y donde sí que noto que he cambiado como escritor y como persona.

3NandoP- ¿Tienes alguna manía a la hora de escribir?

R- Mi manía es que escribo siempre con música, necesito canciones que me inspiren melodías y, además, me ayuda a aislarme del exterior y a concentrarme. Así que lo primero que hago siempre antes de escribir, tanto una novela como una obra de teatro es seleccionar músicas que tengan que ver con su historia, con su temática y crear una playlist que me acompañe durante todo el proceso.

P- Sabemos que eres profesor de secundaria. ¿Cómo influye esto en tus libros?

R- Bueno, soy profesor, aunque ahora mismo no ejerzo, llevo seis años sin dar clases, estoy con una excedencia y echo de menos las aulas o sea que quizá vuelva a ellas. No lo descarto en absoluto. Ahora tengo la suerte de vivir de lo que escribo y de tener tiempo para crear, para tener muchos encuentros con jóvenes que leen mis libros, también con público adulto.

Ser profesor sí influye en mi escritura porque yo era escritor de literatura adulta hasta que empecé a dar clase. A partir de ahí me di cuenta de que también quería hablar de la adolescencia porque mi yo adolescente se despertó al conocer a mi alumnado y a partir de ahí comencé a escribir también textos juveniles. Y de alguna manera creo que esa vertiente de mi vida nunca se habría abierto si no hubiese sido profesor. Y estoy muy feliz de que haya sido así.

LA FOTO DE LOS DIEZ MIL ME GUSTA

4NandoP- ¿Cómo se te ocurrió ponerle a Ángel el nombre de Transparent Boy? ¿Para construir el personaje de Ángel, te inspiraste en alguien real?

R- El nombre de Transparent Boy es muy simbólico. Primero es un guiño a un mundo que me encanta, que es el de los superhéroes. Yo tengo un lado muy friki, me encanta leer cómics, me encantan las series del cine y el mundo de los superhéroes. Me interesan mucho porque son personajes que en realidad son muy frágiles. Todos ellos esconden debilidades, esconden vulnerabilidades y, en realidad, creo que su heroicidad nace de la fragilidad y en ese sentido me gustaba tener un superhéroe que en realidad es un antihéroe. Y luego Transparent también alude a todas las personas que se sienten que de alguna manera son transparentes, que no las vemos, que no las prestamos atención, que no oímos su voz. Creo que necesitamos hacernos más caso, mirar a nuestro alrededor para que nadie se sienta transparente. Y, claro, Ángel tiene detrás un personaje real, como todos los que escribo, tiene un poquito de mí cuando yo tenía su edad y también de algún un antiguo alumno.

P- ¿Gerardo Diego es una recreación de tu colegio o es un centro ficticio?

R- Gerardo Diego es un centro ficticio, por supuesto, pero está construido a partir de mi experiencia en centros reales. Si os fijáis en la dedicatoria de La foto de los diez mil me gusta, veréis que está dedicada a mi alumnado del Instituto San Juan Bautista. No es casualidad, los recuerdo con mucho cariño y ese ambiente, ese espíritu de equipo, porque es una obra de teatro en donde hay mucho sentimiento de equipo, tiene que ver con lo que yo viví allí y que fue una experiencia muy bonita y muy positiva y, por eso, el Gerardo Diego es, al final, un centro en donde la gente sabe colaborar y vencer sus prejuicios.

P- ¿Qué es lo que te parece más interesante de este libro? ¿Por qué lo escribiste?

R- Lo que me parece más interesante es que es un libro teatral, hay muy poco teatro para la gente de doce y trece años. Creo que es importantísimo que haya teatro para todas las edades y también me parece interesante que sea una obra coral. Es decir, con muchos personajes, con muchos protagonistas, con muchas vidas y donde se cuentan muchas historias a la vez y lo escribí por eso mismo, porque como dramaturgo, veo que hay mucho teatro infantil y mucho teatro de adulto, pero falta hacer más teatro para adolescentes y es algo que disfruté haciendo, hasta el punto, que ya os puedo adelantar que en 2022 va a haber una segunda parte con nuevas historias de los personajes de La foto de los diez mil me gusta.

EN LAS REDES DEL MIEDO

P- ¿Las canciones que salen en el libro tienen algún significado concreto con la relación entre Joel y Laia o las escogiste por otra razón? Si las escogiste por otra razón, ¿cuál sería esa razón?

R- Las canciones las escogí desde una experiencia muy bonita, se me ocurrió pedir a la gente que me lee que tuviera entre doce y dieciocho años y me siguen en Instagram que me recomendaran una canción y mucha gente de esas edades me recomendó canciones y de ahí seleccioné las que aparecen En las redes del miedo y fue muy bonito construirlo así. Y, además, comprobar que había canciones que me gustaban ya y otras que descubrí. Por ejemplo, ahora soy un gran fan de Sam Smith gracias a las canciones que me recomendaron. Fueron más de cien canciones y yo elegí aquellas que tienen que ver con lo que sienten Joel y Laia en cada momento. Si os paráis a mirar las canciones y hacéis una playlist con ellas, os invito a que lo hagáis, vais a ver que muchas emociones del libro están contadas a través de la música.

P- ¿Por qué pensaste que sería buena idea crear dos protagonistas en lugar de uno?

R- Porque me interesa mucho que siempre la estructura de mis novelas sea compleja. Me gusta mucho que los libros sean un puzzle que complete la persona que los lee. Me gusta mucho dar visiones, opiniones porque yo creo que nadie tiene la verdad absoluta. Y en este libro me gustaba mucho la idea de que ella, Laia, nos cuente una noche y él todo el curso. Por eso lo planteé así y la verdad es que estoy muy contento porque eso me permitió, también, indagar en dos maneras de contar, en dos maneras de sentir.

LA VERSIÓN DE ERIC

P- ¿Cómo se te ocurrieron el concepto y las normas del círculo?

R- El concento del círculo en La versión de Eric se ocurrió porque para mí el círculo representa el bucle infinito de la violencia. Es decir, yo quería hablar de cómo si nos anclamos en la violencia, jamás salimos de ella. Y creo que ahora mismo estamos en una sociedad muy violenta, donde esa violencia y esa agresividad forma parte de nuestro del día a día, donde hemos llegado a integrarla, a asimilarla y a naturalizarla. Eso me preocupa muchísimo. Y es una novela que habla de cómo superar el dolor, de cómo dejar el dolor atrás. Es decir, yo creo que el dolor no se va sin más. Creo que las heridas permanecen. Pero, también, creo que no podemos basar nuestra vida en el rencor porque eso al final nos vuelve tóxicos y nos hace mucho daño. En ese sentido Tania y Eric tienen lugares distintos, están en situaciones diferentes y para mí Eric, refleja en esta novela, la reconstrucción desde lo positivo y desde la reafirmación del yo. Sin embargo, a Tania le cuesta mucho más porque siente que le cuesta desprenderse de esa noción de haber sido víctima. Y, creo, que el convertirnos en víctimas nos limita. Y uno de los viajes que hace Tania a lo largo de la novela es, precisamente, desprenderse de la visión de víctima. Pero cuando caemos en esa violencia, en ese círculo, al final, estamos victimizándonos también y estamos provocando de alguna manera una nueva victimización, con lo cual el bucle es infinito que nos lleva a lugares muy oscuros como aparecen en el libro.

P- ¿Por qué decidiste dejar el final tan abierto?

R- El final no es tan abierto. En realidad, el final es bastante cerrado porque sabemos qué ocurrió, sabemos quién tiene la culpa de lo que pasó y sabemos cómo sucedió. Lo sabemos porque al final Tania tiene que hablar y nos da su propia versión con la que se complementa la versión de Eric. O sea que, en realidad, no hay un final abierto. Lo que no escribo jamás son finales fáciles. No me gustan los finales explícitos. Creo que la gente que lee un libro hay que tratarla con el máximo respeto y hay que pensar siempre que también los que leen libros juveniles-adultos sois personas críticas y, creo, que a veces la literatura os subestima. Y, en mi caso, nunca lo hago. Entonces siempre cuento historias de manera adulta, dejando espacios en blanco que tiene que completar la persona que los lee. Pero en este caso todas las claves están en el libro. Lo único que queda abierto es cómo van a rehacer su vida Tania y Eric. Y creo que eso es importante que quede así porque estaría mintiendo si les doy un final más redondo. Y no quiero contar que todo es feliz, que todo se soluciona ya que todo va a llevar un proceso, todo lleva un camino y quiero que ellos lo busquen y que la persona que lea el libro lo imagine. Y que también, de alguna manera, eso sirva para reflexionar. Yo creo que un final tiene que invitarnos a seguir pensando en el libro y si no lo hacemos, no está conseguido mi objetivo como escritor.

P- ¿No tenías miedo de que un libro que hablaba sobre la transexualidad fuese rechazado por la sociedad y no tuviese éxito?

R- Es verdad que hablar de la realdad trans podía suponer que el libro sufriera algún tipo de censura, pero eso ya me ha pasado con otros libros. Lo viví con La edad de la ira que habla de la homofobia en la educación. Lo viví con Nadie nos oye que habla de la realidad LGTB en el mundo del deporte, incluso con Malditos dieciséis, que aborda temas tabús como el suicidio adolescente. Es decir, yo ya sé lo que es la censura y sé que existe, pero también sé que hay mucha gente que quiere libros que hablen de realidades que no aparecen normalmente en esas páginas, que no son protagonistas de esas páginas. Entonces no tengo ningún miedo a contar. Es más, reivindico mi derecho a contar en todas mis novelas, en todas mis historias, personajes LGTB. Tenía muchas ganas de tener un protagonista trans tan especial como Eric. Especial porque es alguien luchador porque le apasiona el teatro o porque tiene una pasión vital enorme. Y, para mí, Eric habla no solo de su identidad de género, habla de la identidad en un sentido mucho más profundo, en tanto que él habla de construirnos como personas y la importancia de mostrarnos. Creo que esa lucha la vive todo el mundo. Entonces, ojalá que La versión de Eric ayude a que muchas personas empaticen con su historia, entiendan un poco mejor en qué consisten las identidades trans y, sobre todo, se den cuenta de que todo el mundo compartimos esa batalla por definirnos, por entendernos, por comprendernos. Creo que necesitamos empatía. Los libros nos pueden dar empatía.

Por suerte esta novela ganó el premio Gran Angular 2020, lo cual, fijaos, es maravilloso que te den un premio, es el premio más importante de Literatura Juvenil Española y lo recibió y eso para mí también quiere decir que estamos avanzando como sociedad, que estamos creciendo, que estamos rompiendo fronteras y está llegando a muchísima gente gracias a este premio y estoy muy feliz. Recientemente ha recibido otro, el premio Fundación Cuatro Gatos que es una fundación muy prestigiosa y creo que, por suerte, estamos rompiendo muchos muros, muchos prejuicios y es muy necesario en una sociedad diversa. Yo, como persona LGTB, quiero que mis libros también sirvan de referente a personas LGTB y a personas que no lo sean porque al final cualquiera se puede ver reflejado en Eric

P- ¿Crees que se pueden utilizar las redes sociales para el fomento de la lectura?

R- Por supuesto que las redes sociales se pueden usar para fomentar la lectura, yo lo he hecho, cuando era profesor lo hacía y pedía actividades que tienen que ver con el fomento a la lectura. A veces pedí a mi alumnado que hicieran cuentas de Instagram, de personajes de La Celestina, por ejemplo, o hicimos cuentas de Spotfy de otros, es decir, que sí que se puede jugar mucho con las redes sociales, las redes son un instrumento y es más, yo, por ejemplo, en mis redes yo uso Twitter e Instagram y si buscáis el hashtag “relatos en un hilo” vais a ver muchos cuentos que escribo en forma de hilo en Twitter y me parece que es un lugar estupendo para contar historias y, lógicamente hablo de mis libros, comparto experiencias literarias, comparto impresiones y, además, a mí me permite estar muy en contacto con mis lectores. Y siempre respondo si alguna vez me escribís y si tardo, dadme tiempo porque a veces estoy un poco agobiado, pero trato de responder y, claro, que se pueden usar para fomentar la lectura. Las redes son simplemente un modo de comunicarnos. No hay que demonizarlas. Yo, precisamente, escribí una novela En las redes del miedo, de la que también hablaba en otra de vuestras preguntas, en la que una de las cosas que cuenta es eso, que en las redes podemos encontrar también lugares donde expresarnos y hasta a veces hasta sincerarnos de una manera que a lo mejor no hacemos fuera de ellas, con lo cual tenemos que aprender a usarlas y ser conscientes de su alcance. Esa es la clave, creo yo.

P- ¿Estás de acuerdo con la distinción entre Literatura juvenil para adolescentes y Literatura para adultos o la Literatura no debería clasificarse por edades?

R- Yo creo que para mí la única importancia de hablar de literatura juvenil es el hacer hincapié en que esos libros hablan de temas que tienen que ver con el mundo adolescente, es decir, es lo único. No creo que limite la edad. Yo puedo leer cualquier tipo de literatura. Cuando yo hablo de literatura infantil o estoy diciendo que ese libro va a ser entendido por la infancia. Cuando hablo de literatura juvenil, estoy diciendo que va destinado, sobre todo, a jóvenes que les va a interesar por lo que cuentan o por cómo lo cuentan. Pero eso no quiere decir que no sea una literatura exigente, que no sea una literatura compleja, que no sea una literatura profunda y que no la pueda leer cualquier persona, es más yo tengo una suerte enorme, mis libros juveniles siempre me los catalogan como juvenil-adulto. Lo que llamamos young adult. Eso hace que sean leídos por mucha gente adulta y me encanta. La versión de Eric la están leyendo muchos adultos y me constan que hay muchas familias que están entendiendo mejor a sus hijos gracias al libro. Tenemos que quitarnos fronteras y prejuicios y leer las historias porque nos apetezca leerlas porque los libros no tienen edad. Yo reivindico muchísimo la calidad de la literatura juvenil porque es muy exigente. Es muy difícil escribir historias como La versión de Eric porque tienes que tener en cuenta muchos elementos para que llegue a muchas edades, a muchos niveles de lectura, para que tenga muchas capas de interpretación. Y en mi caso, desde luego, me exige el mismo tiempo una novela adulta que una novela juvenil. Lo tengo clarísimo.

P- ¿En qué medida la cultura: pintura, arte, música, cine, teatro y literatura contribuyen a mejorar el mundo?

R- Creo que la cultura contribuye a abrir el mundo y cuando abres el mundo lo haces un lugar mejor. Lo abres porque aportas otras vidas, porque permites conocer otras historias y sensibilidades, porque planteas una reflexión sobre la realidad, porque consigues que seas menos manipulables. El arte nos vuelve más libres, más críticos, más difíciles de engañar. Y en contextos como el que vivimos en esta pandemia, en esta circunstancia tan difícil creo que la cultura está abriendo una ventana que necesitamos para no ahogarnos en medio de esta tristeza de este encierro y de este miedo que también nos domina desde hace un año ya. Creo que la cultura nos ayuda, no solo a ser más libres sino también a ser más felices y a vivir todas las vidas que no caben en una sola vida.

Ha sido un verdadero placer trabajar esta entrevista con Nando López, en nombre de todos los participantes, agradecemos al escritor su implicación en asuntos como el acoso escolar o la identidad sexual porque sus libros dan visibilidad a temas muy presentes en la adolescencia. Sus respuestas son reflexiones muy interesantes desde puntos de vistas no solo literarios, también sociales y, por último, destacamos su simpatía y la cercanía hacia nosotros. Autores como él son un claro ejemplo del fomento a la lectura con mayúsculas.

Os dejamos con uno de los Tweet que Nando López publicó en sus redes sociales haciendo referencia a esta actividad.

twit nando

Entrevista realizada por los alumnos:

Ahmed Khorbi

Alejandra Gallego Núñez

Ángela Gutiérrez Cardoso

Candela Pajuelo Gallardo

Carla Picón Iglesias

Daniel Indias Álvarez

Natalia Rodríguez Pineda

Sergio Ruiz Morato

Retratos:

Celia González Gordillo

Saúl Jiménez López

Coordinación: Olga Paredes Astillero